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El Fantasma del Apartamento superior

Mi nombre es José y soy un apasionado de lo paranormal, pero nunca me ha pasado nada de este estilo, bueno, eso no es del todo cierto, vivo en la ciudad de Envigado, Colombia y hace unos 5 años me pasé a vivir solo a un apartamento en el Barrio el Dorado, en el penúltimo piso. (edificio de 8 pisos)

Los días pasaban y me acostumbraba a mi nuevo entorno, el apartamento se encuentra en una unidad aislada de las vías principales y rodeada de árboles, lo que hace que sea un lugar muy silencioso, ideal para mí que en ese tiempo trabajaba por turnos incluido el turno de noche y necesitaba de dicha tranquilidad durante el día para dormir.

espiritu del piso superior dando pasos

Pasó el tiempo y establecí una rutina de vida: ir al trabajo, volver a casa, pasar al bar; pero algo llamó mi atención. Cada vez que llegaba al apartamento escuchaba que a la par las personas del piso superior también lo hacían, oía la puerta principal abrirse, seguido de pasos de tacones y otros abrir y cerrar de puertas; al principio me pareció algo normal, una simple coincidencia.

Esta misma situación se repetía cada vez más seguido y no exactamente en horas normales del día, en ocasiones se escuchaban ruidos si llegaba en la mañana, en la tarde o en la noche; incluso, al llegar del bar en horas de madrugada.

En cierta ocasión, al llegar de madrugada, entre las 2 y las 3 am, escuché los pasos y el ruido de las puertas que se cerraban y abrían, a lo cual no le ví problema; me organicé y me acosté; mi cama da justo bajo la ventana y mientras revisaba las redes sociales escuché que la ventana del piso de arriba se cierra. No me molesta el ruido de los otros apartamentos, pero en esta ocasión decidí llamar a la portería para indagar sobre los ruidos. Para mi sorpresa, el vigilante de turno me responde que el apartamento del piso superior se encuentra desocupado hace varios meses y se encuentra en arriendo.

No logré dormir mucho esa noche, pero cuando pude, bajé a la portería y observé que en efecto en una ventana, muy escondido, se veía el letrero “Se arrienda”; al consultar con el vigilante que ingresó en la mañana me comentó: “El apartamento estaba en arriendo y allí vivía una mujer joven, quien solicitaba constantemente los servicios médicos, sin embargo, en una ocasión la recogieron pero nunca volvió y el apartamento nuevamente quedó en arriendo”.

Me sorprendió mucho, pero a pesar de seguir escuchando los ruidos ya no me daba miedo y éstos dejaron de sonar cuando el apartamento fue arrendado nuevamente o solo se confunden los ruidos que hacen los nuevos dueños.